Título: El gran simulacro

Autora: Guillermina Tiramonti

Año de publicación: 2022

Editorial: Libros del Zorzal

Cantidad de páginas en la edición digital: 109

La historia de la historia: me fui de viaje a Uruguay, y estaba leyendo un libro sobre la historia de Punta del Este, pero cuando me fui para el puerto, salí tan apurada que me olvidé el libro sobre la mesa de la cocina. No me iba a pasar tantas horas de viaje sin leer nada, así que sorteé cuál de todos los títulos pendientes que tengo en Google books (+de 150) iba a leer en ese viaje. Y salió este!

Recomendación: 💗💗💗

El libro no es muy largo, como se puede ver, pero en él se hace un diagnóstico claro respecto del estado de la educación argentina. Lo que tampoco es muy difícil, no? Escrita a mediados de 2021, cuando todavía no se terminaba de salir de la Pandemia y los nefastos resultados que tuvo sobre la educación, pone en 3 o 4 ídeas centrales algunas cuestiones que es necesario discutir, aunque nunca se hace. 

El gran simulacro, llamado directamente estafa por la autora gira en torno a una pregunta que golpea con contundencia ¿Cómo puede ser que un chico argentino pase 13 años en la escuela no pueda entender lo que lee o tenga habilidades básicas de matemática? ¿Qué hizo durante 13 años? ¿Qué le enseñaron, qué aprendió?
Los puntos sobre los que busca explicar por qué la educación argentina hace muchos años que es un simulacro son los siguiente: 
  • el sistema es antiguo, el lugar desde donde se piensa la educación, sigue respondiendo a la lógica ilustrada y enciclopedista, y las metodologías siguen siendo las de principios del siglo XX
  • en la escuela se aprende poco y lo que se aprende no está vinculado con lo que requiere el mercado laboral con el que tendrán que vérselas los chicos cuando terminen la escuela (si la terminan) 
  • el sistema educativo es mediocre y esto reproduce las desigualdades sociales y culturales (lo que trae aparejado la desigualdad económica) y si bien, no ayuda a nadie, perjudica más a las clases más desfavorecidas que son las que más lo necesitan. 
  • acuña el concepto de pedagogía de la compasión la que, en lugar de poner a la educación como herramienta indispensable para el progreso (que las clases vulnerables necesitan más que nadie) solo se busca comprender, visibilizar y reivindicar a los pobres como clase desventajada (de la que no los ayudan a salir)
El panorama es desolador y ni siquiera, por la época en la que se escribió, entra en juego la IA con todo su potencial y todo su peligro en materia educativa. 

Pero el libro tiene una de cal y una de arena. Mucho del diagnóstico es evidente (todos vemos la decadencia que ha sufrido la educación a lo largo de los años), la autora propone algunas soluciones (no muy claras o explicadas de forma genérica) y muchos culpables. Esta es la parte que menos me gustó del libro. Grieta política aplicada a la educación 100%. Muchas aseveraciones que no estoy segura de que sean tan lineales o tan verdaderas como la autora las presenta. Y en varios tramos, la responsabilidad de todos los males a un sector de la sociedad tiene, por momentos, sesgos despectivos que me parecen chicaneros e innecesarios. El debate sobre la educación merece, en esos aspectos, un poco más de nivel
Recomendación: 3 zaffas sobre 5
 

Comentarios

  1. Interesante reseña. Lo voy a leer. Se dice mucho de la educación cuando no se está en el aula.

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  2. Hay que leerlo con mentalidad de una de cal y otra de arena. Tiene algunos datos y explicaciones que aciertan en el diagnóstico a partir del cual se debe empezar a pensar qué vamos a hacer con la educación. Pero hay otros con los que yo, personalmente no coincido o no estoy segura de que sean tan así como los plantea la autora. No los ejemplifico, para no sesgar la lectura de quien pueda leerlo

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